Gracias a ti, persona que está leyendo esto, tengo las ganas y la inspiración para hacer de mis sueños palabras, GRACIAS :)

domingo, 15 de enero de 2012

Capítulo 7 #

Mi cabeza tomó la decisión antes que el corazón. Y aparté la cabeza cuando él venía a besarme. Milésimas de segundo tardé en arrepentirme. Pero mi cabeza llevaba razón. Lo conocía de dos días, y mi estilo no era el de estar con alguien sin conocerlo de nada. Bueno, yo a él si lo conocía, pero él a mí, no... Además todavía no estaba segura de si él me gustaba o no, aunque estaba claro que sí, no era el mejor momento para besarnos. No, no lo era...
- Yo no te gusto verdad... - Me dijo él, llevándose las manos a la cabeza y alejándose de mí.
- No es que no me gustes, es que no lo sé, y además nos conocemos de poco, no sé...- Dije yo, intentando poner un poco de tranquilidad.
- En eso llevas razón.. - Me dijo mirándome.
Al cruzarse de nuevo nuestras miradas ambos comenzamos a reír. Me extendió la mano y me acompañó a casa. Por el camino, al principio fue todo un poco silencioso, pero después volvimos a como estábamos antes, él con sus burlas de si me acordaría de todo lo que habíamos visto, y yo restregándole la bronca que le echaría Louis al llegar. Y el camino se hizo demasiado corto.
- Llegamos. - Me dijo él parando justo en la puerta del jardín.
- Llegamos... - Dije intentando hacer una sonrisa. Aunque en ese momento no estaba segura de tener motivos para sonreír.
- ¿Nos veremos mañana? Venimos a comer... - Me dijo él, cogiendo mis manos.
- Mañana...mañana tenemos reunión con nuestros profesores y demás, quieren ver el progreso de adaptación o no se qué historia, así que... - Dije yo, no podía disimularlo, lo dije de forma triste, no es que ya le hubiese visto todos los días desde hace un año, ni cosas así, llevaba un día aquí, y para mí ya era adictivo el tener que verle, aunque fuese de lejos.
- Está bien... Por la noche me pasaré entonces. - Me dijo él, esbozando una pequeñísima sonrisa. Pero aún, ésta era totalmente hermosa. - Buenas noches. - Se acercó a mí, pensaba que me iba a hacer lo mismo, que me iba a intentar besar, pero no. Me dio un beso en la frente, se dio la vuelta y se marchó.
Me quedé parada. Mordí ligeramente mi labio, sonreí, hice un par de gestos raros, y entré en la casa. Pero lo que no me esperaba ver dentro, era a mis cuatro chicas esperándome en el sofá.
- ¿Dónde estabas? ¡Venga! ¡Que nos tenéis que contar qué tal! - Me dijo Helena sonriendo y colocándose mejor en el sofá.
- ¿Contaros qué? Jajajajajaja - Comencé a reír mientras me sentaba en el sofá. Increíblemente hoy casi no me senté. Claro, estuve con Zayn... No recuerdo una sensación mejor que tenerlo cerca. No, no hay ninguna sensación así.
- ¡Todo! ¡Venga, la última empieza! - Me dijo Christinna. Yo no podía negarme, y les conté todo lo que habíamos echo, donde habíamos ido, todo con pelos y señales.
- Le gustas. Está claro. - Me dijo Helena frotándose la barbilla, como si fuera una detective o algo así.
- Jajajajajaja, ya veremos... ¡Venga, ahora Lucía! Que es la perdida, no he sabido nada tuya en todo el día. - Le dije, mientras sonreía esperando su relato.
- Vale... Jajaja, a ver. Vino como ya recordaréis, Liam, con una rosa roja. Yo me quedé de piedra, como también sabéis. Le dije que pasara que me faltaba una cosita, él se quedó abajo esperando y yo subí y me cambié como tres veces de ropa. Me maquillé y bajé, y noté que se reía al verme cambiada de ropa. - Todas reímos también, imagínense por un momento a una chica cambiándose de ropa tres veces, estresada y su cita esperando abajo. Algo de gracia hacía - Salimos y fuimos a visitar el centro de Londres. Tiendas, muchos lugares visitamos hoy. Paramos a comer en un restaurante de la zona, la comida estaba muy rica, pero como la española, ya sabéis que ninguna. Después volvimos a mirar por las tiendas y pasamos por una donde había una cubertería expuesta, y Liam empezó a gritar - Todas nos quedamos con los ojos como platos - ¡le tiene miedo a las cucharas! Bueno, no es miedo, es que no le gustan... Jajajajaja - todas reímos cuando oímos lo último, debió de ser muy gracioso verlo en directo - Así que me vi obligada a cogerle de la mano y abrazarle para que se le pasara. Después fuimos a una tienda que vendían colgantes y todo tipo de bisutería, y me compró un colgante, de un corazón en dos partes, una para él y otra para mí. Cada parte tiene una 'L' puesta. Es precioso. - Nos dijo, enseñándonoslo. Sí que era precioso. Desde luego, Liam es increíble, y hizo muy feliz a Lucía, eso era lo que más me gustaba. - Después vinimos a casa los dos juntos, nos despedimos con dos besos y un abrazo, y aquí estoy. -Y sonreí cuando me miró tan feliz. Si ella era feliz, yo también.
- ¡Damos paso a mi relato! - Dijo Ana, feliz, incorporándose en el sofá y aclarándose la garganta - Empecemos. Como ya sabéis, Harry vino con una rosa blanca esta mañana, y eso no es todo lo que traía - Las demás se sorprendieron, yo no tanto porque los había visto, pero también quise hacer como que no sabía nada - una cestita de mimbre, ¡nos íbamos de picnic! Fue perfecto. Fuimos a un parque hay por aquí cerca, muy grande y precioso. Él se encargó de poner el mantel, sacar la comida y todo. A mí me obligó a quedarme quieta con los ojos vendados todo el camino. Y cuando ya habíamos llegado al parque, ya había puesto el mantel, y ya había sacado la comida, me quitó la venda. ¡Y cuando me la quité, él tenía un ramo de rosas rojo en la mano para mí! - Todas sonreímos al oírla, y a alguna se le escapó un 'oooooooooh, pero qué lindo es Harry' - Comimos mientras nos contábamos cosas el uno al otro sobre nosotros. Y al terminar, él de nuevo lo guardó todo en la cestita y nos tumbamos para mirar el cielo. Aunque él aprovechó para hacerme fotos, o cosquillas. La verdad es que lo pasé genial. Y cuando ya estaba anocheciendo, ese momento en que el color del cielo es uno que no se ve nada más que a esa hora, me soltó que yo le gustaba. - Todas nos quedamos petrificadas. ¿Ya se había declarado? Aunque claro, ya nos lo olíamos desde que lo vimos aparecer esta mañana. - Bueno, no me dijo exactamente 'me gustas' pero me dijo que si me vió preciosa desde que nos vimos por primera vez, y todo eso... - Se ruborizó - Quizás consiguiera robarme algún que otro beso, pero nada más, quedó todo en broma... - Todas sonreímos y yo me reí un poco, hice memoria en el momento en que los ví cuando iba con Zayn, y creo que en ese momento acabarían de tumbarse, y ya se veían lindos. No me imagino ya cuando fuese el anochecer. - Después me acompañó a casa y me dio un beso en la mejilla.
Todas empezamos a comentar todo sobre los tres relatos, en especial el mío. Todavía no se explicaban por qué no le había besado.
- En serio, le gustas y te gusta. ¿Por qué no? - Me dijo Christinna.
- No sé, es que no sé seguro si me gusta. - Dije yo, con la mirada indecisa.
- ¡Está claro que sí! Te pones nerviosa y colorada cuando él se te acerca... ¿presentas mariposas en el estómago? - Me dijo Helena mientras se acercaba a mí y ponía su mano en mi estómago - Oh sí, y estas pequeñas mariposas están tristes porque no estás pensando en Zayn y no le has besado. - Zayn, con sólo oír su nombre ya empezaba a sonreír. A lo mejor sí que me gustaba, pero no sabía nada de él, conocía todo sobre él de cara a las fans, pero de cara al 'Zayn personal' no conocía mucho. O eso parecía...
De nuevo, casi a las 1, todas decidimos irnos a dormir, excepto Ana, que se quedó cuando vio que yo no me levantaba para irme a dormir. La miré, me miró, y se me nubló la vista, comencé a llorar silenciosamente. Ella vino, se sentó a mi lado y me abrazó.
- Por qué Ana... Yo no quiero enamorarme... Voy a estar un mes, sabes como soy si me enamoro... - Dije, entre pequeños sollozos.
- Cariño, si estás enamorada, tienes que admitirlo. Tienes que decírselo si ves que él siente lo mismo por ti. Pero no puedes dar la cara de 'no me gustas Zayn' y luego venir a casa y decir esto. ¿Te estás oyendo? ¿Te estás viendo? Estás demostrando algo que ya sabíamos, estás enamorada hasta las trancas de él. - Me dijo mientras me acariciaba el pelo.
- Pero si no sé nada de él Ana, no quiero estar con alguien que apenas conozco... - Dije yo, empezando a llorar más.
- ¿Crees que  no lo conoces? Piensa en lo que habéis hablado y echo hoy. Todas nos hemos dado cuenta, esperamos que tú te des cuenta ahora también. Tienes un mes aquí solo. Si encuentras lo que te digo, este mes será el  mejor de tu vida. - Me dio un último abrazo y añadió - Mañana a las 9, no te duermas. - Se levantó, me dirigió una sonrisa y subió a su habitación.
'Piensa en lo que habéis hablado y echo hoy'... ¿Qué quería decir con eso? Y eso hice, pensé, pensé, y pensé. Y lo encontré, todo lo que estaba buscando.

2 comentarios:

  1. Sencillamente, me encanta la historia me has enganchado :)

    ResponderEliminar

¿Te gustó? ¡Comenta!